Derogan normas que protegían al país del ingreso de bananas con enfermedades

Se trata de la resolución 114/2026 de la Secretaria de Agricultura, que deroga ocho resoluciones fitosanitarias dictadas entre 1992 y 2013. Los gobernadores de Salta y Jujuy repudiaron la medida

 

 

Sin ruido, pero con bastante impacto, en julio pasado, la Secretaría de Agricultura de la Nación derogó, con una sola resolución, -la 114/2026- ocho resoluciones fitosanitarias dictadas entre 1992 y 2013. Entre ellas, tres – 99/1994, 823/2006 y 262/2013- que conformaban el esquema sanitario para el ingreso de bananas importadas.

Tanto desde dos de las provincias que conforman parte del polo productor argentino de bananas, como Salta y Jujuy, así como desde los productores locales advierten que se trata de una medida que elimina una barrera sanitaria histórica y eleva el riesgo de ingreso de enfermedades capaces de afectar la producción nacional.

En la actualidad, el principal polo productor de bananas del país se concentra en las provincias de Salta y Jujuy. Ante esta retirada, o caída de barreras (fitosanitarias) por parte del Estado nacional, los gobernadores de Salta y Jujuy, decidieron tomar cartas en el asunto, y mantener esas normativas desde el ámbito provincial.

Así, por medio de X, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, anunció: “Ante la decisión inconsulta del Gobierno nacional de modificar el régimen fitosanitario para el ingreso de bananas importadas, poniendo en riesgo a nuestra economía regional, con el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, tomamos la decisión de mantener los controles necesarios en ambas provincias para cuidar la producción y minimizar los riesgos sanitarios que echen por tierra años de trabajo, esfuerzo y dedicación”.

“La defensa de la producción y las economías regionales de ambas provincias son acciones indelegables de quienes las gobernamos. Defender nuestra producción es ejercer el federalismo en el Norte profundo, postergado. Los productores y la cadena de valor tienen que estar tranquilos porque estableceremos barreras sanitarias y tomaremos todas las medidas necesarias en defensa del sector”, aseguró Sáenz.

También vía redes, su par de Jujuy, Carlos Sadir, coincidió: “Junto al gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, decidimos mantener los controles sanitarios necesarios en ambas provincias para proteger a nuestros productores y evitar que años de trabajo y sacrificio se pierdan”.

“Tras la decisión inconsulta del Gobierno nacional de modificar el régimen fitosanitario para el ingreso de bananas importadas, desde Jujuy actuaremos con firmeza. La reciente derogación de normas nacionales nos obliga a actuar con responsabilidad y a tomar medidas preventivas para evitar el ingreso de plagas que podrían generar daños irreversibles”, continuó.

“Vamos a fortalecer los controles fitosanitarios en el ingreso de bananas importadas a nuestra provincia. Firmé el Decreto Acuerdo 5682/26, a través del cual vamos a proteger nuestra producción frutihortícola y preservar el estatus sanitario que Jujuy construyó durante muchos años” anunció el gobernador de Jujuy.

 

Preocupación

Juan Pablo Della Villa, referente de la Empresa Cooperativa de Alimento Soberano (ECAS), analizó: “Lo primero que hay que entender es que Argentina produce solamente el 10% de la banana que consume. Pero en el norte argentino, provincias como Salta, Jujuy y Formosa vienen mejorando y aumentando la producción. Es un desafío productivo, tecnológico, crediticio, regional que hay que hacer para producir más de lo que producimos e importar menos de lo que importamos”.

“Es cierto que no vamos a producir el 100% de la banana que consumimos, porque es la fruta más consumida y no nos da todavía la superficie, en términos climáticos, para producir la cantidad de banana que consumimos. Pero podríamos caminar hacia producir el 30, el 40% de la banana que consumimos. Ese objetivo, que podría ser una política de Estado y podría ser un desafío para los sectores privados y/o cooperativos y de las comunidades campesinas que habitan el NOA, se ve afectado porque eliminaron una normativa que tenemos hace más de 30 años en la Argentina, que protegía la producción de banana local, prohibiendo el tránsito de banana importada en las zonas productivas de nuestro país. Lo que no se entiende es cuál es el motivo y cuál es el objetivo de eliminar una normativa fitosanitaria que protegía nuestra producción”, señaló.

Para el referente cooperativo, esta medida no deja de ser parte de un paulatino aniquilamiento de los productores locales por parte del gobierno nacional. “Pedimos explicaciones de por qué se toman estas definiciones a espaldas de los productores.

Desde el productor más chico al más grande se están haciendo reclamos, pidiendo que el gobierno revea esta medida. Y lo que nosotros planteamos es que esto deja ver que hay una especie de aniquilamiento de la producción local. Porque esto que pasa con la banana en Salta, lo vemos con la desregulación del precio de la hoja de la yerba mate en Misiones, con la importación de pasta de tomate de China, cómo destruye al Valle de Uco. Entonces, pareciera que hay como una definición que tiene que ver con generar desprotección y destrucción de las economías regionales de nuestro país, que albergan comunidades enteras, productores, productoras y todo lo que circunda alrededor”, señaló.

Fernando Ortiz, productor bananero de Colonia Santa Rosa, Salta, coincidió y advirtió: “Con esta medida que han tomado, totalmente sin sentido, de levantar la barrera fitosanitaria que teníamos, no solamente generan un problema actual sino, Dios quiera que no pase, pero es viable, es posible, de que nos ingrese una enfermedad fúngica que hay desde el Ecuador y que está bajando. Ya se detectaron casos en Perú, se llama Fusarium raza 4. Ataca directamente a las producciones bananeras, inutilizando el suelo para producciones de banana por 30 años. Nos pondrían un riesgo altísimo. En Salta y Jujuy, ese problema, hoy, no lo tenemos. Por eso, el Estado nacional, si no nos puede ayudar, que no nos ayude. Pero que no nos interrumpa y que no nos corte nuestra posibilidad de producir”.

¿Y el gobierno nacional qué dice respecto a esta decisión, más allá de hablar con hechos?. Según publicó el matutino La Nación, desde la Secretaría de Agricultura argumentaron que aquellas normas habían perdido vigencia práctica porque fueron reemplazadas por mecanismos más modernos de evaluación, trazabilidad, digitalización y fiscalización. Según la cartera, los controles fitosanitarios actualmente se realizan mediante análisis de riesgo de plagas, inspecciones documentales y físicas, certificaciones internacionales y procedimientos armonizados con los estándares internacionales y del Mercosur, por lo que las resoluciones derogadas habían quedado obsoletas.

Sin embargo, que los gobernadores de las dos provincias que conforman la parte central del polo productivo de bananas argentino, como Salta y Jujuy, señalen que la medida fue “inconsulta” y decidan mantener los controles, hablan de una acción, de mínima, precipitada, sin coordinación federal con las regiones más afectadas, riesgosa y acaso sin estudiar a fondo la cuestión.

Mientras tanto, para los productores argentinos, el camino consiste en insistir para que se revea la medida. “El planteo, en este caso, es rever la medida, seguir protegiendo al NOA fitosanitariamente, elegir el camino de la producción local, del desarrollo local, invertir en nuestro país en la producción de alimentos para el consumo local y/o la exportación, y promover el consumo de banana nacional”, insistió Juan Pablo Della Villa.

Por ahora, es una batalla -otra más- que una parte de la sociedad junto a autoridades provinciales deberá dar para intentar evitar que el Estado nacional abandone, en este caso, controles fitosanitarios claves y dé otro paso en la entrega de soberanía, en este caso, alimentaria.

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